lunes, 25 de enero de 2010

El primer día de la vuelta a mi cole...

Supongo que por cuestión de nostalgia, decidí volver al colegio donde crecí para realizar allí el Practicum I ( La Eria, en Oviedo ). Los nervios me despertaron por la mañana, cogí el bolso en vez de la mochila y volví a subir aquellas frías escaleras, pero esta vez no me hacía falta ponerme en fila. Al llegar tuvimos una reunión con el director, que se mostró muy bromista y acogedor con todas las alumnas de prácticas. Llegamos a un acuerdo entre nosotras para la elección de curso y, a segunda hora el director nos acompañó a cada una a la clase.
En mi caso, la tutora me ofreció sentarme en "la mesa del profesor", y claro, las cosas se ven tan diferentes desde ahí...
Estoy bastante acostumbrada a trabajar con niños de todas las edades, en el ámbito de la animación, y suelo fijarme mucho en su comportamiento. Pero en este caso, tan solo cinco minutos en clase me bastaron para "hacerle un traje" a cada niño. Entonces comprendí exactamente el consejo que nos había dado el director. Durante los primeros minutos en la clase, los niños iban a hacernos "un traje", que marcaría, sin duda, su impresión, sus actitudes, su comportamiento o su atención, en el tiempo que pasen con nosotros en clase.
Imaginaros la cantidad de detalles que le habrían cosido esos niños a nuestro vestido, si en cinco minutos yo les había hecho veintidos trajes diferentes.


Un saludo.
Deva Paredes.

4 comentarios:

Marta Arias dijo...

Hola!pues a mi me ocurrió algo parecido a Deva.Regresé 8 o 9 años más tarde al colegio al que acudí toda mi vida en mi pueblo.Esta vez no volvía como una alumna sino como una maestra de prácticas con mucha ilusión de volver al que por muchos años fue mi colegio.Recuerdo que el primer día acudí con muchísimos nervios,pero cuando llegué allí todo cambio.Estaba tratando con rpofesores que me conocían de toda la vida e incluso que me habían dado clase(como es el caso de mi tutor).Cuando conocí a los niños me podían los nervios,pero enseguida tomaron confianza conmigo y les hacía mucha ilusión contar con una "profe nueva"como ellos dicen.La mañana transcurria muy deprisa y yo no quería que se acabara ese primer día.Fue genial,todo mucho más fácil de lo esperado.Comencé entre un manojo de nervios y ahora no quiero que se terminen las prácticas porque creo que estoy aprendiendo mucho desde cada uno de los maestros,hasta de los cuidadores del patio del recreo.
Mucha suerte en lo que os queda!
Un saludo!

Adrián Álvarez Díaz dijo...

¡Hola!. Yo, al igual que Deva y Marta, estoy de prácticas en el centro en el que estudié y para mi todo es nuevo. No solo me refiero a los cambios en las aulas, a la implantación de más medios informaticos o más materiales para poder enseñar a los niños; me refiero a mi punto de vista ya que, hace 7 años yo era el alumno y ahora lo estoy contemplando como el profesor, un punto de vista que es muy diferente y que me ha hecho comprender muchas cosas que antes no podia ni intentar entender. Este cambio al principio me ponía muy nervioso ya que en ese momento yo iba a ser el centro de atención, pero pronto los niños me dieron esa confianza que me faltaba y pude actuar con total normalidad, evitando los nervios y la timidez. Ese primer día fue fantástico y aprendi, de todos los integrantes de la escuela(tanto niños como profesores), muchísimo.
¡Un saludo!

Andrea Linares Martínez dijo...

Hola. Yo al igual que mis compañeros, estoy de practicas en el mismo colegio en el que fui educada. Durante el primer día, los nervios, los recuerdos y los cambios producidos en las infraestrucutras hicieron que me costase aún más asimilar el cambio de rol al pasar de ser alumnno a ser "docente", pues lo cierto es que resulta bastante duro camiar tu punto de vista, aunque me da la sensación de que muchos maestros ya han olvidado aquella época y les cuesta mucho más que a mi ponerse en el lugar de los alumnos. Un saludo.

madarro dijo...

Hola! Mi experiencia es parecida a la de mis compañeros, no estoy en el mismo colegio donde me eduque, pero si estoy realizando las practicas en un colegio rural que fue donde trascurrió mi educación. El estilo es más o menos parecido y esta experiencia me hizo recordar mi infancia. Así todo note ciertos cambios, sobretodo en los avances tecnológicos, aunque todavía son escasos en este tipo de colegios.
Esta siendo muy enriquecedora para mí, realizar las practicas en un colegio rural ya que todo es muy diferente a como trascurre en un colegio de una ciudad.

Un saludo, Luz Madarro Fernández.